Cuento de Brumalia (1/5)

Nono paseando / Muñeca de +Eva Hikaru  /Imagen de +Hect Paranimals 

Hacía semanas que no salía el sol. La noche se había apoderado de la realidad y solo la nieve se atrevía a hacerle frente. Brillaba en las montañas, en los tejados y en las orillas de los caminos. Era un tiempo de negro infinito en el que se colaban rebeldes reflejos blancos. Poca era la gente que salía de casa más que para lo imprescindible, sin embargo, dos figuras, una pequeña y otra más grande, andaban sin prisa calle arriba como si el mal tiempo no fuera con ellas. O eso parecía. 
 

-Nono, ¿por qué vamos a casa de Mara y Cramer con este árbol di-mi-nu-to y ese pastel gigante con el frío que hase? -preguntó Lala a su tutora. Sus ojos amarillos la miraron con incredulidad: parecía estar disfrutando con aquel paseo. 


Su mentora sonrío. Aunque le costaba reconocerlo, el seseo de la niña ya pocas veces le ponía nerviosa. Las lunas negras que tenía por ojos se entrecerraron y le tocó con dos dedos la mejilla. La tenía muy fría pero nada cerca de la hipotermia. No había nada de qué preocuparse. 

 
-¿Tú por qué crees que vamos a casa de Mara y Cramer? 
 
-No lo sé muy bien… ¿Por Brumalia? 
 -Exacto -le contestó la joven y aligeró el paso -¡Venga!, si eres un pajarito friolero iremos más rápido, pero que no se te caiga el bonsai, ¿vale? Habría terribles consecuencias.
La niña la miró un segundo sin saber cómo interpretar esa última frase y decidió que le estaba tomando el pelo.
-Pero Nono, ¿qué selebramos en la Brumalia? Porque todo el mundo habla de que si ya llega, que si acaba la oscuridad, que si los espíritus vuelven a su casa… pero yo no me aclaro, ¿sabes? 
 
-En la Brumalia -Nono hizo una pausa para organizar sus pensamientos-, se celebra el solsticio invernal, se celebra la noche más larga del año, ¡el momento más oscuro de la Tierra! 
 
-Entonses, ¿selebramos que al día siguiente ya empiesa a haser más sol? 
 
-¡Muy perspicaz!, celebramos el momento en el que la Tierra va resucitar después de haber estado muerta durante varias semanas. 
 
Lala se quedó callada y colocó el pulgar y el índice en la barbilla. Imitaba una pose que Nono hacía a veces cuando se concentraba. Con la otra mano, sujetaba a duras penas la maceta del bonsai. 
 
-Muy maravilloso todo eso -dijo contrariada-, pero ¿por qué salimos a la calle? ¿No ves que es un día muy malo? ¿No sería mucho mejor salir cuando haga solesito? 
 
-Sí te pones así -le dijo ladeando la cabeza de un lado a otro- tendré que hacer una de mis maravillosas e ininterrumpibles explicaciones… Pero ininterrumplibles quiere decir… ininterrumpibles ¿entiendes?

Primer capítulo de ‘Cuento de Brumalia’
Segundo capítulo de ‘Cuento de Brumalia’
Tercer capítulo de ‘Cuento de Brumalia’
Cuarto capítulo de ‘Cuento de Brumalia’
Quinto capítulo de ‘Cuento de Brumalia’

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