La paciencia del Vigilio (Cuento de Brumalia 3/5)

Nono, detalle /Ilustración de Iria Abella

-Se desató una cruenta batalla entre carceleros y espectros. Los carceleros iban siempre de dos en dos. Uno llevaba el farol naranja encendido y el otro lo llevaba apagado. Así que cuando los espectros veían la luz, se alejaban y el carcelero oculto los capturaba desde las sombras. Los humanos, aterrorizados por la crueldad de estos espíritus, empezaron a colocar velas naranjas en las puertas de su casas para hacer creer a los espectros que los carceleros estaban cerca y de esta manera ahuyentarlos. 


«Tenía rasón -pensó Lala-, ponemos las calabasas y les dibujamos caras grotescas para recordar a los temibles carseleros». 

 
Nono y Lala / Ilustración de Iria Abella

-Aunque al principio la batalla se declinó hacia el bando de los carceleros, las llaves no aparecían por ningún lado y los espíritus acabaron descubriendo sus trucos. Fue entonces, cuando los espectros, en vez de seguir asustando y contanto mentiras a los humanos, decidieron reforzar la gran pantalla negra que tapaba el sol y lo cubría todo en tinieblas. El manto de oscuridad se hizo así aun más denso y a pesar de que la gente dejó de morir y el miedo se convirtió en resignación, la vida quedó paralizada. No se podía cultivar, los animales solo dormían y morían de frío y la tristeza se hacía cada vez más grande en el interior de las personas. 

 
-¿Y qué pasó? 

Pues que tras 51 días, el vigilio mayor, un ser que tiene ojos grandes y amarillos parecidos a los tuyos, cuatro brazos acabados en terribles garras y dos larguísimas colas se hartó de esperar. Salió del Inframundo y con la luz que emanaban sus descomunales ojos asustó a todos los espíritus y se los llevó de vuelta. Antes, había encargado unas nuevas llaves al Gran Forjador del centro de la Tierra y así los pudo volver a encerrar a todos. 
 
-Uau… ¿El vigilio mayor es como muy poderoso, no?
-Exacto y por eso el refrán díce: “El mal existirá hasta que dure la paciencia del vigilio”, que quiere decir, según interpreto yo, que hasta que no te pongas en serio a cumplir tus objetivos, no los vas a poder llevar a cabo. Con esta figura, por si te interesa, también están las expresiones: “La paciencia del vigilio dura 51 días” o “La paciencia del vigilio tiene un límite”.



Primer capítulo de ‘Cuento de Brumalia’
Segundo capítulo de ‘Cuento de Brumalia’
Tercer capítulo de ‘Cuento de Brumalia’
Cuarto capítulo de ‘Cuento de Brumalia’
Quinto capítulo de ‘Cuento de Brumalia’

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