Cuento de Brumalia

Nono y Lala dan un paseo… con historia

     Brumalia 1    1. Cuento de Brumalia

Hacía semanas que no salía el sol. La noche se había apoderado de la realidad y solo la nieve se atrevía a hacerle frente. Brillaba en las montañas, en los tejados y en las orillas de los caminos. Era un tiempo de negro infinito en el que se colaban rebeldes reflejos blancos. Poca era la gente que salía de casa más que para lo imprescindible, sin embargo, dos figuras, una pequeña y otra más grande, andaban sin prisa calle arriba como si el mal tiempo no fuera con ellas. O eso parecía.

-Nono, ¿por qué vamos a casa de Mara y Cramer con este árbol di-mi-nu-to y ese pastel gigante con el frío que hase? -preguntó Lala a su tutora. Sus ojos amarillos la miraron con incredulidad: parecía estar disfrutando con aquel paseo.

Su mentora sonrío. Aunque le costaba reconocerlo, el seseo de la niña ya pocas veces le ponía nerviosa. Las lunas negras que tenía por ojos se entrecerraron y le tocó con dos dedos la mejilla. La tenía muy fría pero nada cerca de la hipotermia. No había nada de qué preocuparse.

-¿Tú por qué crees que vamos a casa de Mara y Cramer?

-No lo sé muy bien… ¿Por Brumalia?Brumalia 2

-Exacto -le contestó la joven y aligeró el paso -¡Venga!, si eres un pajarito friolero iremos más rápido, pero que no se te caiga el bonsai, ¿vale? Habría terribles consecuencias.
La niña la miró un segundo sin saber cómo interpretar esa última frase y decidió que le estaba tomando el pelo.

-Pero Nono, ¿qué selebramos en la Brumalia? Porque todo el mundo habla de que si ya llega, que si acaba la oscuridad, que si los espíritus vuelven a su casa… pero yo no me aclaro, ¿sabes?

-En la Brumalia -Nono hizo una pausa para organizar sus pensamientos-, se celebra el solsticio invernal, se celebra la noche más larga del año, ¡el momento más oscuro de la Tierra!

-Entonses, ¿selebramos que al día siguiente ya empiesa a haser más sol?

-¡Muy perspicaz!, celebramos el momento en el que la Tierra va resucitar después de haber estado muerta durante varias semanas.

Lala se quedó callada y colocó el pulgar y el índice en la barbilla. Imitaba una pose que Nono hacía a veces cuando se concentraba. Con la otra mano, sujetaba a duras penas la maceta del bonsai.Brumalia 3

-Muy maravilloso todo eso -dijo contrariada-, pero ¿por qué salimos a la calle? ¿No ves que es un día muy malo? ¿No sería mucho mejor salir cuando haga solesito?

-Sí te pones así -le dijo ladeando la cabeza de un lado a otro- tendré que hacer una de mis maravillosas e ininterrumpibles explicaciones… Pero ininterrumplibles quiere decir… ininterrumpibles ¿entiendes?

2. El vigilio mayor

Lala miró a Nono con miedo y admiración. Tenía una belleza inconsciente, taciturna. Sus enormes ojos negros brillaban con pasión encima de sus ojeras moradas y su negra melena ondulada caía ordenada y vigorosa sobre sus hombros en contraste con su piel del color del hueso. Vestida con aquella fina gabardina blanca tenía un aire autoritario y poderoso. Su apariencia le definía bien: una mujer tranquila y educada que cuando quería podía ser impredecible y muy peligrosa. «¿En serio no tenía frío yendo tan poco abrigada? ¿En serio pensaba que era el momento de una de sus ininterrumpibles y, por otra parte, divertidas explicasiones?».

-Pero si me lo explicas seguimos andando… porque no quiero acabar muertesita enterrada bajo la nieve, ¿sí?

-Bien. ¿Nada de interrupciones?

-Vale… pero si te explicas mal igual te tengo que interrumpir un poco solo.

Nono le echó una mirada fulminante y la niña se encogió lanzando un gemido, como un perrito asustado. Era el momento de empezar.

-Así era y no era -empezó Nono con la clásica apertura de los relatos folclóricos- cuando en un 31 de octubre de hace miles de años, el día que ahora llamamos Samhain o Final del Verano, las llaves del Inframundo se perdieron y sus puertas quedaron abiertas. Terribles espectros y fuerzas inhumanas escaparon del lugar e invadieron la Tierra, arrasando con campos de cultivo, ganado y, en según que versiones, asesinando, incluso a los primogénitos.Brumalia 4

Lala la miró en silencio con los ojos abiertos como soles: aquella historia le estaba dando mucho miedo. Una ráfaga de viento le alborotó el pelo colorado que sobresalía de su gorro y se sobresaltó.
Los espectros del Inframundo, criaturas incorpóreas que adoptaban la forma del miedo de las personas, pronto convirtieron la Realidad en un verdadero caos.

-En una maniobra desesperada, el vigilio mayor, el encargado de guardar la llaves, envió a sus carceleros a buscarlas y a capturar a los moradores del Inframundo fugados. Armados con faroles de luz naranja visitaban las casas, una por una, en busca de las llaves y las almas perdidas.

-Vaya… ¿Por eso se ponen nabos y calabasas con velas en las puertas de las casas?

-La búsqueda y captura se prolongó durante 51 días en los que nunca se vio el sol -continuó Nono, sin contestar la pregunta de la niña pero guiñándole un ojo. -Los espectros desatados del Inframundo tapaban el cielo con su presencia como un terrible manto negro alrededor de la Tierra. Fue entonces cuando se acuñó el término ‘Estación Oscura’, el momento del año en el que la Realidad se cubre de tinieblas.

Un escalofrío recorrió a la niña por todo el cuerpo.

3. La paciencia de vigilio

-Se desató una cruenta batalla entre carceleros y espectros. Los carceleros iban siempre de dos en dos. Uno llevaba el farol naranja encendido y el otro lo llevaba apagado. Así que cuando los espectros veían la luz, se alejaban y el carcelero oculto los capturaba desde las sombras. Los humanos, aterrorizados por la crueldad de estos espíritus, empezaron a colocar velas naranjas en las puertas de su casas para hacer creer a los espectros que los carceleros estaban cerca y de esta manera ahuyentarlos.Brumalia 5

«Tenía rasón -pensó Lala-, ponemos las calabasas y les dibujamos caras grotescas para recordar a los temibles carseleros».

-Aunque al principio la batalla se declinó hacia el bando de los carceleros, las llaves no aparecían por ningún lado y los espíritus acabaron descubriendo sus trucos. Fue entonces, cuando los espectros, en vez de seguir asustando y contanto mentiras a los humanos, decidieron reforzar la gran pantalla negra que tapaba el sol y lo cubría todo en tinieblas. El manto de oscuridad se hizo así aun más denso y a pesar de que la gente dejó de morir y el miedo se convirtió en resignación, la vida quedó paralizada. No se podía cultivar, los animales solo dormían y morían de frío y la tristeza se hacía cada vez más grande en el interior de las personas.

-¿Y qué pasó?

Pues que tras 51 días, el vigilio mayor, un ser que tiene ojos grandes y amarillos parecidos a los tuyos, cuatro brazos acabados en terribles garras y dos larguísimas colas se hartó de esperar. Salió del Inframundo y con la luz que emanaban sus descomunales ojos asustó a todos los espíritus y se los llevó de vuelta. Antes, había encargado unas nuevas llaves al Gran Forjador del centro de la Tierra y así los pudo volver a encerrar a todos.

-Uau… ¿El vigilio mayor es como muy poderoso, no?

-Exacto y por eso el refrán díce: “El mal existirá hasta que dure la paciencia del vigilio”, que quiere decir, según interpreto yo, que hasta que no te pongas en serio a cumplir tus objetivos, no los vas a poder llevar a cabo. Con esta figura, por si te interesa, también están las expresiones: “La paciencia del vigilio dura 51 días” o “La paciencia del vigilio tiene un límite”.brumalia 6

4. Estación oscura

-La pasiensia del vigilio… es una bonita frase pero un poco difísil de pronunsiar. Pero no me cambies de tema, hay una cosa que me preocupa -añadió Lala, incrédula- si los espectros están enserrados, ¿por qué sigue habiendo una Estasión Oscura?

-¿Seguro que lo quieres saber? Creo que ya has tenido mucho miedo por hoy, pequeñaja.
Lala cerró un ojo y le sacó la lengua.

-¡Claro que sí… que quiero saberlo!

Nono se giró de repente hacia la niña y dijo con voz tenebrosa:
-Se cuenta que los espíritus siguen guardando la copia perdida de las llaves y con ellas invaden la Tierra el tiempo que dura la paciencia del vigilio mayor. Y así, tanto si gusta como si no -añadió Nono, usando el clásico cierre de los cuentos populares- la historia terminó.

-Uy… ¿entonses en la Estasión Oscura sigue habiendo espíritus por aquí?

Nono la miró sonriente y con mirada pícara, imitó el movimiento del cuello de las palomas. Era una renacuaja listísima y revoltosa. Su melena del color del atardecer, sus pecas a juego y sus ojos vivarachos… la hacían, además, encantadora, como una muñeca de porcelana pero sin la parte delicada y ñoña.brumalia 7

-No me vas a contestar… -concluyó Lala triste. Conocía de sobras esa expresión. – Pues, vale, pero una cosa, el cuento es muy bonito y da un poco de miedo, sobre todo al prinsipio y al final, pero… -aquí intentó medir sus palabras- aún no sé por qué vamos a casa de Mara y Cramer a comer pastel de carne con un árbol en miniatura.

-Bueno, el pastel de carne tiene que ver con que en la antiguedad se tenían que sacrificar los animales sí o sí porque se morían con el frío del invierno.

-Pobresitos…

-El árbol representa que aunque la vida parezca estar inmersa en la oscuridad sin fin, la naturaleza sobrevive. Por eso hay que mantenerlo vivo durante el tiempo que dura la paciencia del vigilio. ¡Es un árbol que representa la vida y por eso se conoce como El Árbol de la Existencia!

-Eso es presioso Nono… cuando quieres cuentas historias con mucha intensidad -dijo Lala, adulando a su mentora.

Nono la miró con desconfianza.brumalia 8

5. El Árbol de la Existencia

-Pero hay un problema -continuó la niña- ahora sé por qué tenemos un pastel y un árbol… pero
¿por qué hemos salido de casa con el mal tiempo que hase?

-¿Aun no te he convencido? Qué quejica estas hoy, mocosa. Al final, todo se resume en tradición, cosechas y psicología.

-¿Cómo que psicología? -saltó indignada la niña.

-Verás, en la Estación Oscura, cuando las puertas del Inframundo están abiertas y la noche parece no tener fin, solo hay frío, soledad y peligro. La gente entristece sin saber por qué, las mujeres débiles lloran y los hombres tontos transforman su pena en violencia. Se cometen crímenes y todo tipo de barbaridades sin motivo aparente. Por eso, el día de la noche más larga, cuando parece que nunca más va a volver a salir el sol, nos reunimos con quienes nos importan para que su compañía y el calor del hogar nos haga fuertes y nos acompañe en el final de este tiempo de penuria.
Lala quedó petrificada de la impresión, se le cayó el árbol al suelo y la maceta se rompió en muchos pedazos.Brumalia 9

Nono la miró y sonrió.
La niña le devolvió la mirada nerviosa y preocupada. Se apretó contra las piernas de su tutora y empezó a sollozar.
-He… roto… El Árbol de la Es-sistensia… No sabía que era tan importante… solo me paresía un arbolito bonito… ¡pero ahora, tal como dijiste, habrá terribles consecuensias!
La joven no pudo contener la risa.
-Pero míralo. ¿No lo ves? Se ha caído pero no está roto, solo algo dañado, sigue en pie, pequeño y fuerte y no protesta. Una caída o un golpe es incapaz de destruir a El árbol de la Existencia… haría falta muchísimo más.
Lala miró hacia al bonsai. Estaba de pie, erguido en el suelo húmedo de piedra y apenas se le habían caído tres o cuatro hojas. Sus pequeñas raíces se veían a través de la tierra.

-Ahora lo cogeremos con cuidado y cuando lleguemos a casa de Mara y Cramer lo pondremos en otra maceta.
Nono separó los trozos de maceta rotos que quedaban pegados a la tierra y le devolvió el bonsai a Lala. La niña lo cogió y no volvió a protestar durante todo el camino. Susurraba una y otra vez con los ojos fijos en la planta:
-El Árbol de la Essistencia sobrevive la pasiensia del vigilio, El Árbol de la Essistencia sobrevive la pasiensia del vigilio y yo… también.Brumalia 10